Estoy en paro, así que tengo mucho tiempo libre. Ni los estudios universitarios de este cachondeo que es la LOGSE ni mi desinterés casi morboso por la cuantía de la nómina me han salvado. No me quieren ni para mozo de almacén. Lo triste de toda esta situación es que por desgracia no soy el único españolito que se encuentra en estas lides: parado, desesperado y sin ninguna clase de subvención. Pero no puedo quejarme, ya que por suerte para mí mi situación no es tan desesperada como la de otros, así que me voy a dejar de lloros y voy a lo que voy
Probablemente esté loco: vaya esta idea por delante para que nadie me tache de pirado más tarde. Si he especificado mi situación personal de manera tan gratuita y directa no es porque me proponga crear un blogg de autobombo y autoconmiseración, lo que me parecería un ejercicio de patetismo abismal. No. La razón es bastante más rebuscada y pedante. Me explico
Soy, como ya dije arriba, estudiante logselinizado ( lo sé, una desgracia antológica) , y esto se traduce en la más galopante incultura que imaginarse pueda. Ya he dicho también que tengo mucho tiempo libre, y no se me ha ocurrido otra cosa que dedicarme a la autodidaxia ( acabo de aprender esta palabra y quería utilizarla). En cristiano: que soy un cateto integral y he visto la ocasión que ni pintada para leer y culturizarme un poco, que buena falta me hace.
Si, lo sé. Es verdaderamente bochornoso que un titulado español sea medio analfabeto, pero seguro que no he sorprendido a nadie. Por eso, una tarde de hace ya un par de meses, con barba de seis días y a punto de convertirme en macetero se me ocurrió una idea espectacular: culturizarme. Me levanté como galvanizado del sofá... y me quedé como un auténtico gilipollas de pie en medio del salón, con el mando a distancia en una mano. Porque una cosa es decidir culturizarse y otra muy distinta averigüar cómo hacerlo. Poco a poco comienzo a apañarme, pero podéis creerme cuando os digo que no hay nada más difícil, y no precisamente por el tedio de ver películas mudas o leer tochos infumables.
La primera duda que se me planteó, y aún se me plantea a diario es: ¿qué tengo que saber, estudiar y/o conocer para enterarme de por dónde van los tiros? Ah, amigos, eso no es nada sencillo. Si de algo adolece la ignorancia es de recato, y cuando yo me dispuse a aprender por el mero placer de adquirir conocimientos, quise que fueran de todo tipo, si bien restringidos en principio a lo puramente humanístico. Verdaderamente sí, tengo los huevos cuadrados. Y me quedé tan ancho, la verdad. Pronto ví que las cosas no eran tan sencillas
Como buen internauta, acudía a la red madre de toda sabiduría para informarme. Ahora en serio, uno de los problemas más acuciantes de nuestros días radica en la marea informativa que nos ahoga. Entre manipuladores y majaderos, opiniones subjetivas e historia por fascículos. ¿dónde coño puede uno estar seguro de que la información recogida es cierta, veraz y útil? No sé si alguien ha oído hablar de la alfabetización informacional, pero os aseguó que no es baladí y está dando origen a charlas, coloquios y artículos aplicados a la pedagogía y que deben expandirse lo antes posible a otras áreas por el bien común.
Por si las moscas, decidí no arriesgarme demasiado, y copié dos listas que poco a poco espero ir ampliando. La primera de ellas es un compendio de cien títulos imprescindibles de la literatura universal y la segunda a grandes obras del cine por riguroso orden cronológico. ¿Hasta qué punto puedo fiarme de que estos listados van a ampliar mi c0nocimiento? Por ventura, mi incultura es tanta que algo aprenderé, me dije.
Estos últimos dos meses he leído, pensado y visto películas soporíferas con fruición, y he de admitir que comprendo que los clásicos sean considerados como tales. Pero me queda tanto... Además, resulta muy complicado para mí, que soy eminentemente verbal, retener o desarrollar según qué ideas en el restringido espacio de mi cabeza. Esa es la razón de ser de este blog, junto con la esperanza de que otros internautas, más leídos e instruídos que yo ( lo cual no será nada complicado) me den la réplica y me ayuden en mi cruzada contra la frivolidad y la estupidez.
Me propongo realizar entradas de manera periódica para hablar de mis dificultades con las distintas obras a las que me enfrente, así como con las conclusiones que extraiga de cada una de ellas. Me conozco, y sé que no podré ceñirme estrictamente a la lista y lo más seguro sea que me lance también a la filosofía o la historia, y mucho me temo, la política y la actualidad mediática.
Para mí, la cultura es un todo, la suma del conocimiento que vamos adquiriendo de las más variadas fuentes y se articula con mayor o menor coherencia para hacernos un mapa del mundo. Sólo espero ser capaz, algún día, de entender algo de toda esta maraña
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada